Todo lo tuyo es mio y todo lo mio es mio

CINDY LUQUE J.

Siempre he sido una mujer muy independiente, que le ha gustado trabajar, tener sus cosas, su dinero, su espacio, como a muchos.
Cuando tuve mis enamoraditos o novios, como se dice aquí, seguía pensando igual: Independencia ante todo. Cada uno tenía su trabajo, ganaba su dinero y cuando había que comprar algo en común o realizar algún gasto conjunto éste se repartía. Hasta ese  entonces, todo lo mio era mio y todo lo de él era de él.


Pero cuando me casé la historia cambió. Mi cuenta del Interbank de Lima no servía de mucho o nada acá. Dependía económicamente de mi esposo. Qué horror!!! Los primeros meses fueron durísimos. No podía tan solo pensar en la idea de que fuese una “mantenida”.  Aunque Ramón me dijera que las         cuentas del banco y todo lo que teníamos y tuviésemos en el futuro, era de los dos, yo no podía seguir así, no podía permitirme esa situación.
Para consolarme, muchas veces recordaba lo que prometimos en el altar: “…en la pobreza, en la riqueza, para compartir todos mis bienes contigo …. , etc.” Ni así se me quedaba la idea de que todo lo de él era mio y todo lo mio era de él.
Cuando empecé a trabajar me sentí más aliviada. Se me cruzó por la cabeza hacerme una cuenta propia en un banco español, para así conseguir nuevamente mi ansiada independencia. Sin embargo, no me había dado cuenta que cuando te casas, realmente es para compartir todo: sea mucho o poco. Por eso, esta mujer independiente, al final decidió ingresar el dinero de su trabajo en la cuenta conjunta. Uff!! lo que me costó.
Para muchas mujeres la independencia es sinónimo de tener un trabajo y ganar su propio sueldo. Creo que esto no es malo. Lo malo es cuando vivimos con una persona (pareja, esposo) y tratamos de dividir todo. Se supone que cuando compartes tu vida con alguien es porque confías en él o ella y por ende todo es común. No me imagino estar separando todo lo que compre mi esposo de las cosas que yo aporte.
Tengo amigas que piensan igual que yo y comparten hasta las cuentas de banco con los maridos. Otras, tienen sus cuentas propias y una cuenta en común, pero porque cuando eran solteras ya tenían la tarjeta a su nombre y pues cambiarlo ya no tiene sentido. Pero por lo demás, comparten todo.
Sin embargo, en el extremo están aquellos, conozco un caso, que aún viviendo juntos cada uno paga la mitad de todo, cada uno maneja su propia cuenta, cada uno se va de viaje con sus amigos sin el otro, cada uno ahorra lo suyo. Esto, creo yo, que ya no es compartir. Pero si así lo han decido por algo será.

Yo por ahora, he aprendido a compartir con mi esposo todo. Cada cosa que vamos comprando es de los dos. Cada dinero que ganamos ingresa a una cuenta que tiene como titulares a ambos. Cada factura por pagar no es para Ramón solamente, sino también para Cindy. En fin, que sigo siendo independiente, independiente y feliz compartiendo desde uno a mil euros con mi esposo.
¿Y ustedes, en qué caso se sitúan? ¿Eres de los que creen que todo lo tuyo es solamente tuyo y viceversa, o de las (os) que creen que todo es compartido?

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8 comentarios en “Todo lo tuyo es mio y todo lo mio es mio

  1. Pues ya que lo preguntas… yo prefiero el caso de la pareja que mencionas al final. Lo mío es mío y lo de él… también, jajajajaja. Ahora sí, en serio. Nosotros sin proponérnoslo terminamos con que lo suyo era de los dos y lo mío, mío. Ahora explico el por qué: Él ganaba más y tenía su cuenta de soltero, así que al comienzo yo era una mantenida. Pero como tal, me daba vergüenza ser yo quien propusiera que los dos tuviéramos acceso a manejar su cuenta, y como él nunca me lo propuso (no por desconfianza sino por ese “miedo” a perder la independencia de la que hablas), pues nunca lo hicimos. Luego conseguí trabajo y me abrí mi cuenta solo a mi nombre. Pero, como siempre he ganado muchísimo menos que él, en la práctica es él quien se encarga de los gastos de la casa y lo mío, es para mí (si salgo, si viajo, si necesito algo de ropa, si quiero estudiar, si invito a mis padres… incluso todavía tiene sentido decirle “te invito a cenar”, etc.). Así que, como comprenderán, yo voto por las cuentas separadas 😉 Y si los papeles se invirtieran, igual. Preferiría pagar todas las facturas a tener que estar consultando o coordinando cada gasto que se hace. Bueno, ese es mi caso.

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  2. Jajajaja, muy bien Brenda. Cada caso es distinto, sobre todo cuando uno gana más que el otro. O cuando ya vienes al matrimonio con una cuenta de soltero. Sea como fuere dentro de lo que cabe es bueno saber que cada uno puede contar en algún momento determinado con el dinero del otro, sin necesidad de consultar o pedir permiso.
    Al igual que tu, al inicio yo también me sentía una mantenida, pero conforme pasó el tiempo tuve más libertad para sentirme bien y tranquila.

    Besossss y gracias por dejarnos tu comentario y contarnos tu caso.

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  3. Hola Cindy,
    yo soy de las que piensan que cuando te casas con alguien es para compartir todo,el dinero,la cama,el baño,las tareas del hogar ,los hijos……..!!!!todo,todo,todo!!!!esta bien tener tu propio espacio ,como poder tomar un café alguna vez con los amigos o simplemente poder leer un rato a solas,pero para mi lo mejor de este mundo es compartir tu vida entera con la persona que amas o no os ha pasado alguna vez ver a dos viejecitos cogidos de la mano y has pensado!!! que bonito !! eso me gustaría que me pasara a mi.Seguro que esos viejecitos no tenían cuentas separadas.
    Yo siempre he hecho todo con mi marido incluso trabajar y la gente me decía como puedes?yo les contestaba hay algo mejor que pasar todo el día con la persona que amas.
    El matrimonio es para compartir todo entre dos y eso incluye el dinero.

    Besos Rosa.

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  4. Cuando estás en pareja, para lo bueno y para lo malo, considero que lo mío es tuyo y lo tuyo, supongo, es mío. Cuando aún no he cobrado ahí está Fran, y al revés. Y ya no hablo de sus cosas y las mías, normalmente ya son nuestras. Creo en compartir la vida y todo lo demás.

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    • Estoy de acuerdo con eso de que cuando no me alcanza volteo al apoyo de mi pareja, pero ojo se devuelve tal cual!!! y así viceversa, osea nunca se pierde el trabajo en equipo ” el compartir” por algo somos pareja, compañeros y nos ayudamos en las buenas y en las malas : )

      Gracias Chimi!!! por darnos a concoer otras ideas y otras realidades!!!

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