DIARIO DE UNA PRIMERIZA: Con el corazón a mil

Cindy Luque Juarez

Cada embarazo, incluso en una misma mujer, es diferente. Para las primerizas como yo todo es nuevo, todo nos sorprende y muchas veces también nos asusta.

Estos últimos días han sido un poco difíciles, es que ya la pancita me ha crecido y se nota, ya pesa más, y sobre todo me cuesta respirar. En estos días he sentido que el corazón me va a mil por hora, súper acelerado, tanto que tengo que respirar profundamente para poder oxigenarme. Muchas amigas que han estado embarazadas dicen que es normal, que esto se pasa. Incluso los médicos indican que ahora mi corazón debe trabajar por dos. Todo eso lo sé, pero creo que, como muchas, hay cosas nuevas que aunque sean normales nos agobian. A mi me está pasando.
corazon_acelerado
Y las noches ahora se me están haciendo pesadas porque dormir boca arriba ya es imposible, y de costado me cansa. A veces despierto con dolor del lado donde he apoyado la barriguita. Menos mal que tengo mi apoyo incondicional a mi lado, mi esposo: que me relaja, me anima, me da masajes para quitarme el estrés, me hace mis infusiones relajantes, en definitiva, aunque no lleve la panza en su cuerpo…me ayuda a llevar los síntomas como si él mismo las viviera.
Para el dolor de espalda al dormir, me han recomendado mucho comprar una almohada que se adapte al cuerpo y que soporte la barriguita. bodypillowHoy hemos ido a buscarla y sinceramente, los precios no son económicos, son mas bien caros. Si la situación se mantiene, de todas maneras tendré que comprarme  una de esas almohadas que me ayuden en mis noches de desvelo.
Por cierto, acerca de esta angustia del peso y del corazón acelerado una amiga me ha dicho que cuando una está embarazada esto es parte del proceso, pero sobre todo cuando esperamos un niño, porque los varoncitos son más exigentes con la mami, incluso aún desde el vientre, “nos absorben más todo, las energías, la sangre, las vitaminas, etc.”‘ Me hizo gracia.
Espero que a otras primerizas les esté yendo mejor, porque como ya dije cada embarazo es diferente. Mucha fuerza a todas las futuras mamis!!!

Happy birthday to me!!!!!!

CINDY LUQUE J.


Cumplir años para muchos es crecer, madurar o hacerse mayor; sin embargo, para otros es sinónimo de envejecer o ir en retroceso. Para mi: ni uno, ni lo otro, lo único que pienso cada 14 de Abril es en lo rápido que pasa la vida, en lo joven que me siento año tras año, y en todas las experiencias que he ido acumulando en estos 31 Abriles, en todos y cada uno de los momentos que he vivido, en cada viaje que he realizado, en cada amigo que he conocido y en cada uno de los besos que he recibido de mis padres, de mi hermana, mi pequeñas sobrina, mis queridos amigos, y por supuesto de mi bello esposo.
Lo que no puedo esconder es este pequeño bajón que me da al inicio del día de mi cumple, sobre todo estos tres últimos años, pues no tengo a mi familia cerca. Pero la gente que me rodea siempre me anima. Por ejemplo, para hoy mis amigos más cercanos me han prohibido estar si quiera triste por tener a la familia lejos. Mi esposo me tiene preparado un día de sorpresas y desde el sábado mi suegra me ha engreído yendo de compras, compras que se han alargado hasta ayer. En fin, que no habrá tiempo para sentirme triste. Hoy toca ser feliz!!!!

Mi suegra no es un ogro

CINDY LUQUE J.

El mito de que todas o la mayoría de las suegras son unas ogras se desbarató cuando conocí a la mía.

Esta no es mi suegra, ni por asomo.

Hay que reconocer que conocer a la madre de tu novio o de tu futuro esposo impone. Sobre todo porque para esa mujer él siempre será su bebe, su niño, su rey. Y tu serás la que lo arranque de sus brazos. Por lo menos, ese es el concepto que se tiene cuando pensamos en lo que la suegra piensa de nosotras.
También imaginamos que esa mujer siempre buscará oportunidades para ver nuestros más mínimos defectos. Pensamos que ella siempre creerá que para su hijo nadie es lo suficientemente buena, que el nene se merece más.

También alucinamos que ella siempre dirá que será mejor cocinera que nosotras, que con ella su baby siempre estaba más sano, que se vestía mejor, que nada le faltaba.

Para gustos y colores, sobran suegras por montones. No sé cuál sea el caso de ustedes, pero el mío fue todo lo contrario. No niego que se me cruzaron todas las anteriores ideas por la cabeza, pero todo cambió cuando conocí a Marquina, mi suegra.

A mi suegra la definiría como una mujer sensible, jovial, alegre, entusiasta, muy buena cocinera, muy buena pintora, muy ‘manitas’ pues hace infinidad de cosas como coser, tejer, remendar, etc. Vamos toda una artista. Pero sobre todo buena mujer y buena madre, incluso para mi.

No quiero ser pelotera, pero es la verdad. Ella siempre está dispuesta a ayudarnos.

Cuando dejé mi querida Lima y tuve que venir a España a formar mi propia familia con mi esposo, mi mamá me encomendó a mis suegros, sobre todo a mi suegra. Le dijo que me cuidara como a una hija, que me hiciera comer, que viera por mi, porque ella estaría lejos de mi para hacerlo. Parece ser que mi suegra se lo tomó al pie de la letra, porque desde que llegué a su vida y a su familia me ha tratado muy bien.

Al inicio, la llamaba señora Marquina. Pero ella insistió en que le dijera solo Marquina. Me costó, pero lo conseguí. Mi suegra es muy juvenil, siempre va a la moda, según su edad claro. Le encanta leer, sobre todo novelas románticas, es capaz de devorar los libros semana tras semana. Tiene una paciencia única con su madre ( la lala) y con todos. La he visto pocas veces enfadada. Siempre intenta tener detalles conmigo y sobre todo, siempre se preocupa por mi. Incluso, mi esposo, su hijo, dice que tiene más confianza conmigo que con él. Pero creo que es porque él no pregunta tanto como yo.

Por esto y por muchas cosas más cuando me preguntan cómo es mi suegra, yo digo que ella no encaja con el prototipo de las suegras que la sociedad ha creado, en esa especie de bruja mala que se nos pinta, o en esa señora mayor que solo te ve como la mujer que les dará nietos. Ella, simplemente, es Marquina, la mujer que trajo al mundo a un hermoso bebe un día de noviembre y 27 años después se convirtió en el maravilloso esposo con el que ahora comparto mi vida. Muchos no me creerán esto, pero si algún día tienen el placer de conocerla, se darán cuenta que no miento.